Y ¿por qué no?…

April 27, 2007
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Editorial

No se necesita ir a las bases de los que inventaron la democracia. Muchas cosas han pasado y mucho se ha corregido y en estos momentos en que se requiere seguir avanzando es importante el debate que ha originado el concejal Félix Arroyo con su propuesta de dar el voto también a los que no tienen documento de ciudadanos; pero que son residentes de la ciudad. El argumento principal es que todos debemos ser iguales a la hora de nuestros derechos si cumplimos con nuestros deberes.

Which one is your definition of citizen?

1. Somebody who has the right to live in a country. because he or she was born there or because he or she has been legally accepted by that country.

2. Somebody who lives in a city or town rather than in a rural area.

3. A civilian, rather than a member of the armed forces, a police officer, or a public official. Or do you have a different definition like City Councilor Felix Arroyo, who has a proposal to allow legal immigrants to vote in Boston city elections? Maybe it’s also time to check the other councilors’ ideas.

Hay que entender asuntos fundamentales como el proceso del pedido, que es a nivel de ciudad y, como tal, si se convierte en norma, afectaría sólo la posibilidad de participar en procesos que incumben a la ciudad. Los representantes podrían dar opinión, al igual que los senadores; pero ese debate no es fundamental en este momento, porque se está buscando legislar sólo en lo que corresponde a la capital de Massachusetts. En ese nivel ya la propuesta está presentada y se necesita convencer a un grupo mayor de concejales para que el asunto vaya a las instancias del alcalde. Cinco eran los concejales que habían dicho sí; pero hacían falta dos más para que en el debate de una de las sesiones del concejo alcanzara la aprobación. Después vendría el proceso de su conversión en ordenanza para cambiar los dispositivos que norman las elecciones. Eso no pasaría antes de un año, si es que el proceso de acelera. En lo que corresponde a los concejales del vecindario ya se sabe que Turner dijo que sí, igual que Ross; pero falta convencer a Tobin.

Está en juego no solamente una idea que ya se empieza a ver en otras ciudades, sino el hecho de comprender la democracia como una situación de igualdad y no como una concesión como se interpretaba hasta cuando se dijo sí al voto de las mujeres y de los negros.

Tal vez no fue el momento oportuno para lanzar este debate cuando el asunto de la inmigración tiene dividida a la nación; pero ya no es posible soslayar la discusión porque la propuesta ya está en el terreno de la toma de posiciones. Nuestros concejales nos dan la oportunidad de hablar directamente con ellos y quizá este sea un motivo para buscarlos y decirles que si cumplimos con nuestros deberes que trabajen para que nos den el derecho a votar en nuestra ciudad.

Andy Zagastizábal