Ayuntamiento rechaza impuesto sobre alcohol

De Beth Treffeisen

Especial a la Gaceta

 

El mes pasado el Ayuntamiento de Boston rechazó un impuesto de 2% sobre ciertas bebidas alcohólicas que financiaría programas de prevención y tratamiento para el abuso de sustancias.

Respaldado por los Consejeros Frank Baker y Bill Linehan, quienes han visto la plegaria del abuso de sustancias en sus vecindarios, el impuesto perdió el voto 10 a 3. Baker, Linehan y la Presidenta del Ayuntamiento Michelle Wu apoyaron el impuesto.

Baker dijo que el aumento financiaría centros de recuperación que albergarían pacientes durante 30 días, en vez de los actuales cinco o seis.

“Alguien que ha tenido a un adicto a la heroína en su vida sabe que después de cinco o seis días de détox, [el adicto] anda enfermo de la cabeza y del estómago, y lo primero que busca es drogarse”, dijo. “Tenemos que crear un plan sólido para camas de détox en el nivel de entrada”.

Baker, cuyo distrito incluye la “Milla Metadona” en el extremo sur, dijo que es risible que la llamen la “Ruta de Recuperación”. Dijo que necesitan un plan para mejor conectar la policía con herramientas reales que sacan a las personas de la calle y las meten en una instalación de recuperación de 30 días.

Baker notó también que la Ciudad se ocupa de la recuperación nivel estatal.

Linehan dijo que Boston presenta el 10% del problema pero que provee servicios para el 20% del estado.

“La razón para la cual estamos hablando de esto ahora es porque más personas se mueren por los opioides que por la violencia con armas”, dijo Linehan. “Por eso estamos prestando atención”.

Dijo que el impuesto generaría $20 millones para solucionar este problema en Boston. Dijo también que la Oficina de la Recuperación sólo recibe unos $400 mil al año.

“Si pueden encender las luces tienen suerte”, dijo. “Necesitan más recursos”.

La Consejera Ayanna Pressley no apoyó el impuesto porque dijo que los términos fueron vagamente escritos y que no ofreció suficiente prescripción.

“Este es un asunto estatal, un crisis nacional que afecta a nuestras familias y nuestra economía y nadie debe ser excluido de este trabajo”, dijo Pressley. “No me opongo a un impuesto, pero tiene que ser el correcto”.

La Consejera Annissa Essaibi-George tampoco respaldó el impuesto porque cree que este problema no se soluciona sólo en el nivel de la ciudad.

“El abuso de sustancias es un crisis y afecta a cada comunidad en este estado y a cada estado en el país”, dijo. “Cinco personas mueren cada día en nuestro estado por la dependencia de opioides. No es solamente un problema en Boston y requiere un esfuerzo coordenado para hacer el progreso necesario”.

Essaibi-George señalo que la semana pasada, el Gobernador Charlie Baker redujo por $1,9 millones el presupuesto para servicios de recuperación en el estado, cosa que es inaceptable. Essaibi-George dijo que en última instancia es el legislado estatal que decide en los detalles del acto.

“No estoy satisfecha con eso”, dijo. “Tenemos demasiados ejemplos de contribuciones fiscales que no alcanzan a la Ciudad y no quiero arriesgar esto de nuevo”.

El Consejero Tito Jackson, que también se oponía al impuesto, dijo que tenemos que financiar la Oficina de Recuperación, pero que Boston actualmente tiene la carga de cuidar a mucha gente que viene de otras partes.

“Aunque queremos que Boston sea un destino y centro para muchas cosas, no podemos tener todos los servicios en nuestro patio”, dijo Jackson. “No podemos servirles a todos; no tenemos la capacidad de servir hasta las personas que viven en Boston actualmente”.

Jackson dijo que el Ayuntamiento tendrá que tomar unas decisiones difíciles para conseguir financiación en el futuro.

“Si no hacemos algo ahora, se va a empeorar”, dijo Linehan. “El impuesto es un regalo de Navidad de la sobriedad y la próxima Navidad será mejor”.

Aunque el impuesto no fue aprobado, Linehan y Baker están satisfechos de que hayan elevado la conversación y esperan continuar avanzando el asunto.

 

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